Planificar, preparar material y presentarme a impartir clases en un salón lleno de participantes era parte de mi día a día, pero todo eso cambió radicalmente con las disposiciones tomadas por las autoridades debido a la amenaza que representaba la pandemia. Esto hizo que todo el plan de trabajo que tenía establecido para desarrollar con mis participantes cambiara de un día a otro, porque su proceso formativo debía continuar, sin embargo, las condiciones no eran las mismas, no estaríamos reunidos físicamente en un aula, sino que debíamos hacerlo en un ambiente completamente virtual. Lo anterior fue un reto, porque aunque conocía y utilizaba ciertas herramientas educativas tecnológicas en mis clases, estas no eran las predominantes, pues le daba mucha importancia a la interacción social. A continuación, cuento la experiencia que tuve con un grupo en particular, ya que en la institución para la cual laboro atiendo a diferentes grupos, pero el ser los primeros con quienes enfre...